ÉL SENTIDO DÉ LA VIDA.

Se dice que Viktor Frankl, el médico (neurólogo) y psiquiatra nacido en Viena (murió en 1997), y que vivió los horrores de un campo de concentración, tenía por costumbre preguntar a aquellos pacientes que presentaban severos síntomas -que caen en el orden psicológico: ¿por qué no se suicida usted?

Algunas personas tal vez encuentran la pregunta ofensiva y tal vez hasta brutal.

Propongo lo siguiente: repitamos en silencio: ¿y por qué no me suicido? y tratemos de escuchar la pregunta, de “dejarla caer” a lo profundo del ser, sin buscar una respuesta reactiva, rápida o inteligente. Ahí, en la profundidad, nos tocará algo esencial, vital y hasta primordial. Cuando esto suceda, una respuesta surgirá.

Es de la profundidad de donde surgen, no los motivos para no suicidarse; sino aquellos que tenemos para vivir. Tal vez la respuesta parezca en inicio ambigua, confusa o incluso obvia. Contestar la pregunta requiere dejar la superficie para entrar a la profundidad.

Con su pregunta, el doctor Frankl pretendía estimular a sus pacientes. Estimularlos a pensar, a considerar, a ponderar… pero sobre todo a sentir, a imaginar, a ver más allá de las aparentes limitaciones de la vida cotidiana. Las respuestas recibidas constituían hilos conductores que tenían el potencial de llevar al paciente a darse cuenta de que hay cosas que, por pequeñas que parezcan, hacen que vivir valga la pena.

Veo las respuestas como tenues y valiosas vetas… o como diamantes en bruto que requieren ser pulidos hasta alcanzar su pureza incomparable. El trabajo del doctor Frankl consistía en reconocer esa vetas, y en ayudar a sus pacientes a reconocerlas también. A través de un trabajo amable, hábil y sumamente compasivo, Frankl llevaba a sus pacientes a que por si mismos fueran reconociendo, recobrando y re-integrando aspectos de la existencia que yacían olvidados en algún recoveco del alma.

Por otro lado, si consideramos la pregunta de nuevo, nos damos cuenta de que nos transporta ipso facto al corazón mismo de la condición humana: ahí encontramos cuestiones de vida, muerte, sufrimiento, esperanza y fé. Cuando empezamos a reflexionar sincera y profundamente en ellos, poco a poco la vida va adquiriendo un significado. Lo sorprendente es que esta significación va más allá de lo materialista-superficial, para tocarnos a nivel psicológico, espiritual y transcendental de manera fundamental.

Así que, si alguna vez sientes vacío, apatía, falta de interés o una insoportable superficialidad (evocando a Kundera), hazte la pregunta: ¿por qué no me suicido? Te llevará al corazón mismo de la existencia. Te recordará por qué estás vivo. Tal vez te sorprenda encontrar que tus razones generalmente te llevarán una y otra vez más allá de ti misma/mismo.

Al preguntarte por qué no te suicidas, es posible que llegues a darte cuenta de que tienes la posibilidad de restaurar tu capacidad innata por conectar con el significado de la vida (la gran red que te conecta a todos los seres, la tierra y el universo), y la responsabilidad que tienes de cumplir con el potencial propio de tu vida humana.

Acerca de marvivegym

MUJER ACTIVA,CON MUCHA SUPERACIÓN PERSONAL,GUSTA DEL DEPORTE Y DE LA ACTITUD POSITIVA,COQUETA,AMBICIOSA PERO NÓ CODICIOSA,GRAN AMIGA Y EXCELENTE AMANTE DE LA VIDA.
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s